Otras 10 cosas que aprendí trabajando como independiente, ¡ya van 2 años!

En mi segundo año como independiente, tuve un desarrollo interesante, y te comparto 10 cosas esenciales que aprendí.

Aprendizajes-Consultor-Independiente-Segundo-Año-PB

Tengo tiempo evaluando escribir, sobre las cosas que veo y aprendo, como consultor independiente. Sea en este blog o en otro espacio que pueda crear, esta modalidad de emprendimiento que llevo, me inspira para escribir otras series de artículos, que igual puedan ayudar a otros que quieran llevar un camino similar. Lamentablemente, de la misma manera que la vida de consultor me inspira a bloguear de nuevas cosas, también me deja muy poco tiempo para escribir, de lo que sea.

Aún así, hoy tengo una oportunidad que no quiero dejar pasar. ¡Celebro dos años de estar independiente al 100%! Sobreviví y me desarrollé. Recuerdo que lo que viví en mi primer año como independiente, cambió mi vida, fue muy emotivo. Si no lo has leído, te invito a primero leer el artículo debajo:

10 cosas que aprendí en mi primer año de independiente.

Y como sigo aprendiendo al emprender, debajo te comparto otras 10 cosas, que aprendí de mi primer a mi segundo año emprendiendo como consultor, al 100% de mi tiempo.

1 – Madurar, porque las mejores cosas se toman su tiempo:

En mi segundo año como independiente, pasé de tener una cartera muy pequeña de proyectos simultáneos, a finalizar con una cantidad bien robusta. Y en cuanto al tipo de proyectos, también se mejoró bastante: pasé de consultorías de corta duración e inversión, a iniciativas más estables y con mayor retorno por mi tiempo.

Creo que más que esperar que el mercado madurara, yo tenía que madurar como profesional. En la manera de mercadearme, de hacer propuestas, de tratar con clientes. Tal vez era una tema de confianza y seguridad, que proyecté este año, que de seguro no tenía en mi primer y agitado año como independiente.

¿Era necesario ese aprendizaje, de prueba y error, para alcanzar el nivel que tengo ahora? Seguro que si. Aunque este es un artículo de mis experiencias, y de los consejos que te puedo dar, la realidad es que hay algunas cosas que tienes que vivir y aprender por tu cuenta. Madurar la manera en que ofreces tus servicios como independiente, solo se hace trabajando y corrigiendo con el tiempo.

2 – Encontrar una clave para establecerte: en mi caso, proyectos a largo plazo

Como independiente, tienes meses buenos, y meses malos, pero los gastos fijos, pues..son fijos, no bajan porque hayas tenido un mes malo. Por eso, tener meses buenos, y muy buenos, y luego una racha de éstos, es de gran importancia para saber que te has desarrollado como independiente.

Proyectos-Largo-Plazo-IndependienteEn la segunda mitad de este año, comencé a sentir que realmente había crecido como independiente, y que finalmente, me estaba yendo “bien”. Tenía una racha de meses muy buenos, y cada vez, mejores. Había un elemento común en el trabajo que estaba realizando: casi todo eran proyectos de consultoría (o cursos), de larga duración.

Tener esos trabajos de 6, 8, 10 meses, me brindaba tranquilidad en muchos aspectos:

  • Invertía menos tiempo en captar nuevos clientes
  • Me daba estabilidad financiera
  • Podía acomodar mis entregables en períodos de tiempo más extendidos.

Al llenarme de proyectos de esta naturaleza, tengo mucho mayor capacidad para hacer bien mi trabajo, y desarrollarme hasta el siguiente nivel. En mi caso, la clave fue contratos de largo plazo, pero es posible que para otros independientes, sea tener mayor volumen al detalle, o diversificar en líneas de negocios.

En fin, lo que aprendí es que debemos perseguir un esquema de trabajo, que realmente nos haga bien, y nos desarrolle. Que sea parte de una estrategia, alineada al mercado que quieres explotar. Verás con el tiempo que una cosa encaja con la otra, como explico en este otro punto:

3 – Saber por qué vas a vender mejor: en volumen o en tarifa

Hay una característica de la mayoría de los clientes que me contratan proyectos largos: también contratan proyectos grandes, de mucho valor. Dígase, los honorarios por mes (por tener una medida), en este tipo de proyecto, suelen ser mayores versus un proyecto corto, por el tipo de empresa que los contrata.

Incluso antes de ser independiente al 100%, ya sabía que el tamaño de la empresa, no siempre define el tamaño del proyecto. Llegué a ver empresas grandes, con presupuestos ridículamente pequeños para ciertos proyectos, y empresas pequeñas con buenas ganas y presupuestos.

Pero eso ya lo sabía. Lo que aprendí este segundo año, es que en el caso de ser independiente como consultor, debe ser bien visible el aporte que llevas, para cobrar mejores honorarios. Las empresas que me contratan esos proyectos grandes, valoran mucho el trabajo que les hago, a tiempo parcial, y que no pueden conseguir con un empleado full time. En esencia, como consultor, te van a pagar mejor que el costo por hora como empleado, porque se supone que tu trabajo es de mucho mayor nivel. Si el nivel no es bueno, querrán que un empleado actual haga ese trabajo.

Las empresas hacen inversiones todo el tiempo, y si tus servicios como independiente solucionan algo que la empresa busca, entonces te contratarán, al precio que propongas. Es la clave de tu propuesta de valor. Claro, como quiera verás regateos, te pedirán alguna rebaja, pero ya es un comportamiento normal del empresario. El punto es que con el tiempo, verás cómo puedes ofrecer mejores tarifas, sin miedo, y los clientes adecuados te contratarán.

Y esto es si quieres desarrollarte a base de mejor tarifa. Si lo que quieres es crecer en volumen de trabajo / clientes, también deberás identificar cuál será tu propuesta de valor, y por qué, un buen grupo de clientes te comprarán. Conservar y desarrollar esas claves, que te aseguren el volumen deseado de trabajo, es algo que debes perseguir como independiente.

4 – El tiempo sigue siendo preciado

Con mejor trabajo, tuve mayor retorno de mi tiempo. Pero también, como me llené de trabajo, me sentí asfixiado durante una parte del año. Muchos proyectos al mismo tiempo, algunos terminándose, otros iniciando. Todos importantes. Incluso, con la organización y venta del streaming del Congreso tycsocial, me vi muy apretado. Era una iniciativa que todos los días se le dedicaba tiempo, y tenía una fecha en la que debía hacer todo, si o si.

Tiempo-Trabajo-Descanso-Consultor-IndependienteEsa experiencia fue vital para que yo decidiera, no querer trabajar tanto. Luego de eso, me volví más relajado con mi tiempo libre, y he aprendido a mantener el paso con los proyectos que si voy manejando. De nuevo, tener menor proyectos, más largos y de mayor valor, ha sido clave. Obligaciones familiares también tienen su peso en esto.

Sé que al final del día, hay cosas que estoy dejando de hacer, que pudiera desarrollar si le dedico el tiempo: que hacer más blogging, que más networking, que leer más, etc. Pero la realidad es, que se me hace muy dificil. Ahora mismo siento que tengo un buen balance entre tiempo profesional / personal, pero ya comienzo a tener mis dudas sobre si debo volver a tener más tiempo de trabajo.

El tiempo que ahora si le dedico a trabajo, también siento que es muy distraído o intermitente. Y eso, que ahora aplico períodos extendidos de trabajar si ver Whatsapp, pues ese chateo, aunque sea de trabajo, siempre puede esperar. Algo en lo que todavía debo aprender mucho, es a tener mejores esquemas de tiempo de trabajo. Sigo viendo que cuando eres independiente, el tiempo es muy preciado, pero todavía veo que es muy díficil de administrar. Al menos para alguien como yo.

5 – Decir que no

Apreciar mejor el tiempo, y estar más enfocado, se traduce en algo un poco malo: Decir que no. A nuevos proyectos, a nuevos cursos, a consultas puntuales, y principalmente, a reuniones o llamadas de gente que sale de la nada.

Cuando eres independiente, y ya sabes lo que quieres, te tocará rechazar muchas iniciativas. Y créeme, mientras más rápido rechazas, lo que sospechas vas a rechazar, mucho mejor. Eso si fue un gran aprendizaje para mí este año: identificar rápidamente lo que no quiero trabajar, y desecharlo igual de rápido, pero con mayor tranquilidad. Y lo que es más, le dije que no a varios amigos y conocidos, que querían reunirse para presentarme su proyecto, pero que dadas las circunstancias, de entrada sabía que no podía trabajar.

Deshacerse de las reuniones, llamadas y correos, de cosas de trabajo con la gente con la que no vas a trabajar, es lo más sano. En mi caso, apliqué varias técnicas nuevas:

  • Cuando recibía un correo de alguien interesado en consultorías, le respondía con un correo breve (en lugar de una propuesta funcional). Más de la mitad no respondía ese correo. Y yo, liberado.
  • En otros casos, les ofrecía algo más directo, como Asesoría Virtual, que no contrataban.
  • Cuando alguien quería proponerme algo, para mi opinión, le pedía que lo explicara por correo, que es mucho mejor que tomar mi tiempo en una reunión o llamada para yo preguntar. Esto tampoco me lo respondían.
  • En el caso de los cursos, dejaba claro una tarifa por hora, y que por debajo de ese precio no lo podía hacer. En algunos casos, refería a alguien.
  • En las consultorías de menor nivel, que entendía si tenían potencial, también las referían a alguien.

Siendo honesto, en los cursos y consultorías, con personas con quien deseaba conservar la mejor relación posible, les refería a alguien, y nadie se molestó por eso. Para el gran resto, esas personas que no tienen sus ideas claras y te quieren hacer perder el tiempo, el No llegaba rápido y sin alternativas.

Pero en general, este año comencé a decir que No con mayor frecuencia, en especial a proyectos de consultoría, que asomaban poco potencial. Fue un cambio muy marcado, pasar de: “a esa empresa le puedo trabajar X, Y, Z aspecto de digital”, a “no tengo tiempo para pensar lo que le trabajaría a esa empresa, porque como quiera no le voy a trabajar”. Estar lleno de proyectos ayuda a eso. No parecer arrogante al decir que no, es el gran reto. Me he encontrado con muchas personas que no entienden que no puedo aceptar más trabajo.

6 – Conociendo mejor tu modelo de negocios

En este segundo año, pude visualizar mejor mi modelo de negocios, y qué cosas funcionaban y cuáles no. Al principio, entendía que tener buen SEO en este blog, y en las páginas específicas donde promuevo mis servicios, me ayudaría a captar mejores clientes.

La realidad no fue así. Primero, porque no pude capitalizar todo el tráfico internacional que recibió este sitio, y segundo, porque nadie me contrató por el formulario de consultorías. Trabajé mucho para posicionar ciertos landing pages de servicios, sin recibir conversiones. Sin embargo, por otras vías más naturales, me fue mucho mejor.

Conociendo-mejor-modelo-negocios-IndependientePor ejemplo, ya te dije que del formulario de consultorías, escribieron mucho, pero al final, ninguno de esos me contrató. Pérdida total del tiempo. Los que me contrataron, TODOS, me conocieron en un curso, me conocían de antes, o me seguían de alguna red social. El efecto del branding. Por eso, entendí que no puedo descuidar mi personal branding, y muy importante, no puedo dejar de dar clases.

Por esto último, el SEO de mis páginas de Cursos si fue algo que encajó bien en mi modelo de negocios, pues me trajo muchos asistentes a mis cursos abiertos (y con esto, algunas consultorías) y solicitudes de cursos inhouse. Incluso, este año impartí mi primer curso inhouse de manera remota, para una agencia digital en Barcelona. Muestra que del lado cursos, inhouse y abiertos, la cosa va bien.

Pero, por otro lado, cuando estaba más disponible de tiempo, subí la landing del servicio de “Asesoría Virtual”. Esta sería mi solución a: 1 – Los que me hacen preguntas o consultas muy específicas, que me toman 4-5 párrafos responder. 2 – El tráfico internacional que tenía, que no capitalizaba. La realidad es que nadie me contrató, fue un fracaso total. Y, ahora mismo, no me anima ni bajarle el precio, ni mejorarle el landing o algo así. No es algo que quiero explorar mucho, y no creo que forme parte de mi modelo de negocios.

En mi caso, estoy más claro que mi modelo de negocios actual, no necesita / no aprovecha, todo el tráfico que recibo ahora en el blog. Los visitantes locales solo me sirven para Cursos, y algo de branding, y con eso, gente que conozco, se me acerque para consultorías. También, mucha gente que no conozco completando formularios, para luego no responderme. Y el tráfico internacional, si no es para cursos, no tengo mucho que hacer: nada de asesoría virtual, ni de “Invítame a tu país como ponente”. Resta explorar el negocio de ebooks y cursos online a ver qué tal me va.

En resumen, probar, cometer errores y corregir tu modelo de negocios, será importante para que tengas mayor enfoque como independiente. Creo que la clave es diversificar, con relación a las maneras de conseguir clientes, o fuentes de ingresos.

7 – Explorar cosas que te hagan sentir bien

Tengo desde octubre, planeando las cosas que quiero hacer en2016. El descanso, de cursos y blogueo que espero tomarme entre diciembre y enero, lo usaré para mejorar y ordenar algunas cosas en Dale A la Web y mi actividad digital como tal.

Si bien en el punto anterior, comentaba que todo el tráfico internacional de este blog, en esencia no lo capitalicé como esperaba, la realidad es que igual quiero recibir todas esas visitas. Tener este espacio, poder compartir contenido que algunos consideran de valor, hacer algo de branding dentro y fuera de mi país, me da mucha satisfacción.

Por eso, y porque sé que el buen branding nunca está de más, aprendí que aunque esté full de trabajo, debo sacar el tiempo para actividades no comerciales. Como escribir más a menudo por aquí, o retomar la organización de los SocialMixers, que es una especie de miniconferencia de temas de digital en mi ciudad. También me cruza por la cabeza la idea de escribir sobre emprendimientos, o bloguear sobre eCommerce, que lo trabajo poco pero aprendo empíricamente con muchas ganas. Quisiera hacer junto a mi socio de algunos proyectos, infografías de SEO & Social de industrias específicas en mi país, para ver si me mueve un poco la conciencia con estos temas.

Pero todo esto toma tiempo, y apenas ahora entiendo, que a este tipo de cosas, hay que sacarle su tiempo aparte, así como se le dedican a los proyectos y cursos, que si se remuneran de inmediato.

8 – Cobrar más por cosas que solo te aporten dinero

El yin y el yang. Si en el punto anterior, hablo que hay que dedicarle tiempo a cosas profesionales que te llenen, aunque no te paguen directamente, entonces algo debe compensar eso. Debes trabajar, y cobrar lo suficiente como para que te sobre ese tiempo.

Cotizar-Consultor-IndependienteY cuando hagas eso, posiblemente sientas que algunos trabajos, no todos, literalmente, los haces solamente por el dinero que vas a recibir. No le ves mucho potencial a los beneficios colaterales del trabajo: como crear nuevos contactos, que te contraten para otra cosa, ganar experiencia y hacer algo de branding. El tiempo por hora que le dedicas a ese trabajo, te cuesta más que lo que le dedicas a otras trabajos (más apasionantes), y por ende, piensas en poner un precio distinto.

Y esto es algo que me pasó particularmente con algunos cursos inhouse, y pudo haber pasado con consultorías cortas. Aprendí que cuando la agenda se aprieta, y me piden un curso o proyecto, que solo me tomará tiempo, debo cotizar con una tarifa un poco más elevada de lo normal. Es un buen ingreso, necesario para mantener la maquinaria funcionando, pero es un trabajo más forzado. De 3 oportunidades como ésta, pude negociar favorablemente 2 de ellas. Esto me sirvió también, para demostrar que en general, puedo tener una tarifa más elevada.

9 – La inversión

Ya para el final de este segundo año como independiente, es que me he visto más empujado a realizar inversiones para el negocio. Mucho trabajo del bueno equivale a mejores finanzas y mayor liquidez, y pues, a uno le da con pensar más en el futuro.

Siempre he dicho que me gusta mucho mi tipo de emprendimiento, que al ser consultoría, no tengo que invertir en equipos (siempre me vienen a la mente los fotógrafos), ni gastar en empleados, ni mucho menos, en materia prima. Pero aunque haya arrancado de independiente con muy poca inversión, llega un momento en el que te permites invertir algunas cosas para tu negocio.

En mi caso, por ahora decidí invertir en cosas que aumenten mi productividad: un micrófono (para cursos online y todas esas reuniones por skype), un monitor (para tener pantalla extendida), un escritorio más amplio (soy mucho de apuntar en papel, y quisiera hacerlo sin moverme de la mesa), y un sillón bien ergonómico (particularmente para mejorar mi columna). Luego pienso pintar un poco la oficina y poner algunos cuadros y una pizarra, para tener mejor ambiente, y si ustedes llegan a ver mi espacio en algún curso online o webinar, se lleven buena impresión.

Fíjate que no decidí invertir en lujos ni en servicios o programas, que me prometieran mejores ingresos. sin estar seguro de su retorno. Pero ese soy yo, que llevo esas cosas al paso. Tal vez compre algún plugin o herramienta que mejore el desempeño del marketing de Dalealaweb, o algunos ebooks que me interesen.

Lo que si aprendí es que cuando te estableces, maduras tu emprendimiento, tus finanzas y piensas a futuro, se hace más fácil tomar decisiones de inversión para mejorar tu negocio, o asumir gastos recurrentes que sabes tienen gran retorno.

10 – Para seguir desarrollándome: ¡quiero hacer empresa!

De las 9 cosas que ya te he contado, puedes sacar un resumen, sobre algunas situaciones que aprendí, pero que posiblemente no he resuelto del todo bien:

  • Estoy a tope de trabajo y me siguen llegando solicitudes. Algunas válidas, otras no. Algunos clientes con proyectos muy atractivos, otros, no tanto para el tiempo que me demandarían.
  • Quisiera tener más tiempo personal, y para desarrollar cosas como blogging, estudios, encuentros, etc.
  • Tengo mucho tráfico internacional, atraído en SEO por el contenido que tengo aquí, pero que no estoy capitalizando. Casi nadie de fuera de mi país, me contrata para algún curso, mucho menos una consultoría.

Tengo meses ya analizando estos 3 puntos, y aunque ahora no tengo el deseo, si quisiera ir allanando el camino para crear empresa. O mejor dicho, para tener iniciativas que trabajen por mí, y que yo gane dinero mientras descanso, viajo o duermo. Ser el dueño, y no el director, es un sueño que he comenzado a tener este año, y que ya no me parece tan aéreo.

Lo que es más, tengo un amigo, muy fajador, que hace fotografía comercial y tiene una página de fotos de eventos y fiestas. Todas las noches le tocaba salir a trabajar, hasta un día, que tuvo un feo accidente de carro. La recuperación en cama duró varias semanas, el reposo y terapia, meses, pero el trabajo no decayó. ¿La razón? Ya el había creado empresa, y tenía dos ayudantes.

Volviendo a mi caso, en esencia, son 2 servicios que pienso comenzar a construir en formato empresa:

Crear-Empresa-Formar-Consultores-PB

– Consultorías: En mi artículo anterior, explico por qué quiero que hayan más perfiles de SEO, Analytics y persuabilidad en América Latina, y porque quisiera ver algunos ahora mismo en mi ciudad. Si bien todavía no puedo referir trabajos en esas ramas, si puedo ir entrenando de manera directa, a ciertas personas de confianza, para luego pasarles los proyectos, a los que normalmente les diría que no, ya sea por falta de tiempo o porque el presupuesto es bajo.

Por otro lado, la mayoría de solicitudes de consultorías que recibo, son de cosas más sencillas: como estrategia de redes sociales y colocación de publicidad online. Y normalmente, con proyectos cortos y de bajo presupuesto. En esos casos, ya tengo a personas que pueden asumir esos trabajos (y se los refiero).

La idea ahora, es ver, si esos clientes que me llegan por formularios y demás, se pueden manejar con otro suplidor o consultor de menor costo (y que no me hagan quedar mal). Y luego, la idea será, que esos proyectos yo los asuma de manera directa, y fungir solo como asesor general por un costo X (si la tarifa lo aguanta), mientras otra persona ejecuta.

– Cursos / eBooks: Como el relaj… servicio de Asesor Virtual, nadie lo contrató, entonces debo buscar algo de mayor acceso, para todo el tráfico que recibo aquí. Desde el 2014 tengo a Vilma Núñez aconsejándome que saque ya un ebook, que contenido no me falta, pero yo, mal amigo al fin, no le hacía caso…hasta ahora. El tráfico internacional ha crecido mucho por SEO, con artículos de calidad (no con pendejadas que busca el usuario promedio…que de esas también tengo algo de tráfico), y al madurar mis cursos y consultorías, tengo al menos 4 categorías para hacer ebooks / cursos online.

Por la propia Vilma he visto que son productos que tienen buen mercado, que se pueden convertir en algo tipo empresa, pero que hay que dedicarle tiempo, y que sobre todo, hay que arrancar.

En todo caso, lo que busco es sacarle el jugo a las acciones de marketing que si hago (páginas posicionadas con SEO, buen branding para consultorías y contenidos didácticos en cursos), con algo que no tenga que trabajar directamente,agregando iniciativas a mi modelo de negocios, que se manejen con poco tiempo de mi parte.

Resumiendo, puedo decir que este segundo año he madurado como independiente, he aprendido a gestionar mejor las cosas que me dan estabilidad, pero tengo un reto con el manejo del tiempo y oportunidades que desecho.

Hace mucho superé lo que aprendí en mi primer año de independiente, como temas de finanzas personales, el salto al vacío y el manejo de la gente informal, que creo le puede servir a todos. Pero aún así, creo que este segundo año aprendí mucho más a disfrutar mi vida de independiente, y a hacerlo de manera más madura. Espero haberte ayudado a pensar en la misma línea, y me crearía mucha ilusión, que me dejes un comentario debajo.

Imágenes por ShutterStock, artista Tomnamon

Dominicano, trabajo en marketing digital, ecommerce y redes sociales. Doy cursos y consultorías del tema en América Latina. Papá de Lua y de Kiki. Amigo de lo real y la buena vibra.

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