¿Cómo hice mi plan aterrizado para el nuevo año profesional, y no una lista de resoluciones?

Con el cambio de año, se realista y haz un plan para tu trabajo o negocio que puedas dominar. Te cuento cómo lo hice yo.

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Estamos ya en la segunda semana del 2018, pero, siendo prácticos, estamos en el medio de la primera semana de trabajo real para la mayoría de personas que conozco. Si en diciembre hiciste una lista de resoluciones para este nuevo año, a nivel profesional, ya hoy tienes una idea de si la comenzaste a desarrollar, o si es algo que todavía no tomas en serio.

En mi caso, y tal vez te sirva, ante las oportunidades que ya me han llegado en estos días, he decidido responder del modo distinto, nuevo, que me había planteado. Parece que si voy cumpliendo.

Ddefinitivamente, ha sido inevitable para todos, hacer algún ejercicio de reflexión, en lo personal / profesional, con la entrada del nuevo año. Por dos razones: 1 – Demasiada gente hace pública su reflexión o repaso de año, en redes sociales. Y como uno no quiere quedarse fuera… 2 – El nivel de actividad profesional desciende bastante a final de año, y con ese tiempo libre, nos ponemos a pensar en cosas nuevas que deseamos, a propósito del cambio de calendario. Varias personas, tanto empleados como independientes, me lo ratifican: han hecho su ejercicio de reflexión profesional, de algún modo, influenciados por esos factores.

El tema, nuevamente, es que no es hasta en estos días, que realmente comienzan a ejecutarse esos planes. Por eso, si no llegaste a hacer tu ejercicio de nuevo plan profesional, o si lo quieres revisar, creo que ahora es mejor momento, cuando ya estamos activos, y no todavía con la resaca de las fiestas. En ese sentido, te comparto debajo lo que yo hice, con mi plan profesional para este cambio de año:

  • Primero, hice un balance general del año. ¿Fue bueno, o fue malo? Y comienzo con aquellas cosas que tuvieron mayor incidencia.
  • Si entiendes que tu año fue “malo” (muchos dicen que el 2017 fue para olvidar), o que tuvo algo de malo, saca de allí los aprendizajes. ¿Qué provocó que las cosas no se dieran como esperabas? ¿De qué tuviste control, y de qué no? ¿Qué evitarás o cambiarás, para este nuevo año?
  • Para tu lista de logros y cosas buenas, también ayuda identificar: ¿Qué elementos facilitaron esos logros? ¿Cómo pudieras replicarlas en el nuevo año? ¿Cuál sería el siguiente paso para ti?
  • En general, ¿qué quisieras lograr? ¿En qué nivel o estado te quieres encontrar?

Yo comencé con el último punto: definitivamente quisiera tener mayor rentabilidad o retorno por mi trabajo, sea en lo ecónomico o en satisfacción profesional. Esto es: dedicarle mejor tiempo a mejores proyectos, sea que paguen más, y/o con los cuales yo sienta mayor calidad en mi trabajo, en lo cual realmente tuve un aprendizaje. También dejé abierta la posibilidad, de explorar nuevos modelos de negocios: tal vez crear productos de “menudeo”, aprovechando la audiencia que tengo en el blog y redes sociales.

Luego, en mi caso, con lo que fue mal en mi año, confieso que le dediqué buen tiempo de reflexión y análisis. Primero identifiqué qué cosas me hicieron tropezar o no cumplir algunas metas en el año: en esencia, me hice muy dependiente de suplidores, para cosas que impactaban los planes de desarrollo de mi negocio. También, algunas premisas no se cumplieron, sin tener contingencia o plan B, C o D de manera sólida. Y por último, algo de falta motivación y enfoque, que afortunadamente, recuperé antes de terminar el año.

En cuanto a los logros y cosas buenas del año, a nivel profesional, analicé qué cosas me funcionaron mejor: una diversidad en la cartera de clientes, en ciertos aspectos de promoción de mi negocio, y sobre todo, en las cosas nuevas que fui intentando. Con la confianza de las cosas que si me funcionaron, pude preparar un plan para expandirme y / o probar cosas muy similares, con mejor rentabilidad.

También, al hacer este ejercicio, me sirvió compararlo con años anteriores: qué cosas me ayudaron antes, para tener un mejor año, que no se presentaron en 2017, y cómo pudiera recrearlas.

En esencia, un cambio que apunte a obtener mayores ingresos y experiencias, por tiempo de trabajo invertido. Entendí que el primer paso, era decidir a creerme que me merezco al menos intentar subir mi nivel.

Análisis más detallado de tu estado profesional: ¿qué tienes en tu negocio?

Luego del primer balance, entre lo bueno y malo que me sucedió a nivel profesional, en el año viejo, me enfoqué en las cosas de mi trabajo, que entiendo, tienen mayor incidencia: 

  • La cartera de clientes o proyectos, que son los que financian toda la operación.
  • La promoción de mi emprendimiento, que son los que me permiten captar o reenganchar clientes.

Me di cuenta que ambos tenían una relación muy estrecha, tipo causa – efecto en la mayoría de casos, por lo que al analizar uno, también ayudaba con el análisis del otro.

Para el caso de la cartera de clientes, y esto es algo que seguro le sirve a cualquier profesional independiente, y tal vez a agencias y otras empresas de servicios, hice un diagnóstico de lo que tuve, y lo que quisiera tener. En resumen, la pregunta que te debes plantear aquí, es la de “¿Qué quiero lograr con mis clientes?”.

En mi reflexión, concluí que debo trabajar lo siguiente:

Identificar y exponerme, a perfiles de clientes.

Si quiero más y mejores clientes, debos comprender cómo son. Analicé que algunas empresas, tienen más potencial o condiciones que otras, de convertirse en mi cliente: por la importancia que le pueden dar a mis servicios (de consultoría o formación) debido al impacto en su operación, y/o a su presupuesto disponible. De esto, aprendí, que debo hacer un esfuerzo extra, para exponerme ante empresas con esos perfiles, que pudieran tener proyectos más rentables (para ambas partes).

Algo que me ha funcionado antes, y que espero continuar este año, es plantearme cotizar proyectos con presupuestos más elevados (en palabras llanas, cobrar más), tal vez con alcances más complejos, y así veo cómo responden distintos perfiles de clientes.

Proponer productos /  proyectos más alineados a la capacidad del cliente

Algunos clientes, no pueden implementar todo lo que le propones. Tal vez no te den un proyecto “digno de portafolio” y te hagan trabajar en algo que no saldrá a la luz. De esto, aprendí que debo en algunos casos, proponer proyectos más sencillos, y a analizar externamente, la capacidad que pudiera tener el cliente de implementar el mejor proyecto que pudiera proponer. ¿Cómo? Viendo qué tipo de acciones ya implementa, cuál es el feeling que recibes de sus empleados / suplidores y qué tan claro tiene su negocio.

Proponer productos / proyectos, más alineados a los que algunos clientes buscan

Algunos de esos mismos clientes, que no implementan cómo le propones, están enfocados en otras cosas, que según tu criterio, tal vez son iniciativas que no le ayudan necesariamente en resultados del negocio. De esto, decidí que debo evaluar, si quiero trabharlo y ofrecerles un producto de ese tipo, o si me enfoco en otras cosas. (Todavía no lo decido, pero me inclino por lo último).

Y para el caso de la promoción, ¿qué puedo probar, para lograr más proyectos y captar más clientes, del tipo que estoy buscando? Con lo anterior, me propuse entonces identificar los productos que quiero mover (proyectos de consultoría / formación) y los clientes con los que quisiera trabajarlos.

Preparando un plan realista para tu nuevo año profesional

Para aterrizar mi plan, y con el aprendizaje de las cosas que no me funcionaron en el 2017, consideré algunas cosas que entiendo también te pueden servir:

Inyección de recursos (operativos, financieros, emocionales)

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Una cosa es incluirlo en tu plan, y otra, tener todo lo necesario para poder realmente desplegarlo. Si algo aprendí para este año, es que no siempre tenemos, o queremos disponer, de los recursos necesarios. Puede ser que necesites mayor inspiración o enfoque para desarrollar algo, en el momento preciso. O que necesites recursos operativos, o invertir en algo, y no lo habías presupuestado para ese momento. Mientras te falten esos recursos, se atrasa la ejecución de tu plan.

Preparación anticipada

Parecido al punto anterior: aprendí que ciertas cosas se toman más tiempo en desarrollarse. Y si quisiera disfrutar de sus beneficios desde el mes de julio, tal vez deba comenzar a trabajarlo desde marzo. Aprendí que si no lo anticipo de ese modo, se perjudican mis prioridades, y pierdo más tiempo o buscando alternativas, o queriéndolo sacar más rápido.

Diversificación

Luego de ver ciertos emprendimientos exitosos y variados en el 2017, entendí que hay más probabilidad de crecer en ingresos, si uno se permite explorar nuevos modelos de negocios. No es que no se pueda crecer con el modelo actual (que se mantiene como prioridad), pero definitivamente debemos incluir en nuestro plan, ciertos experimentos de nuevas maneras de hacer negocios.

Sea ofreciendo nuevas cosas a los clientes que ya nos conocen, o pensando en cómo promovernos distintos, con nuevos tipos de clientes.

Flexibilidad al cambio de planes

Este es el mayor aprendizaje del año pasado, que espero aplicar en el 2018. Si haces un plan, y las premisas no se cumple, si las cosas no resultaron tan fáciles o efectivas como pensabas, o si el mercado no responde, debes de inmediato probar con un plan B, y tener ya el plan C listo.

Hubo algunas cosas nuevas que probé, que no estuvieron planeadas, y que resultaron muy bien. Pero sentí, que perdí mucho tiempo, esperando que funcionara algunos planes, por no tener su contingencia o alternativa. Creo que esto aplica en cualquier industria, con lo impredecible que se han vuelto algunos mercados, y es mucho más crítico, si trabajas con algo de digital, que es muy cambiante.

Por eso, me planteo unos planes flexibles, que me permitan mover algunas fichas, según los recursos que se hagan disponibles, y sobre todo, cómo vaya respondiendo el mercado.


Para concluir, creo que es importante uno tomarse en serio los planes, si realmente quiere tener un año distinto, y lograr algo. Por eso, para mí, más que una lista de “resoluciones de año nuevo”, mejor encontrar algo que podamos controlar, que nos funcione y que esté muy alineado a las cosas que nos motivan.

Te agradezco haber leído hasta aquí, y te agradecería mucho más, si compartes qué cosas contemplaste, para tu reflexión de nuevo año profesional.

Dominicano, trabajo en marketing digital, ecommerce y redes sociales. Doy cursos y consultorías del tema en América Latina. Papá de Lua y de Kiki. Amigo de lo real y la buena vibra.

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